martes, 13 de septiembre de 2011

El bipartidismo de la Liga Española

Al hablar de bipartidismo, el lector puede 'bieninterpretar' que el texto sobre el que vamos a versar narra un acontecimiento político. En este caso, el símil político se aplica al control que ejercen los dos grandes conjuntos de la Liga española sobre el resto de equipos: Real Madrid y FC Barcelona.



Si nos acercamos a la RAE, podemos ver la definición de bipartidismo: "sistema político con predominio de dos partidos que compiten por el poder o se turnan en él". Con ello, si extrapolamos el resultado político al tema que nos interesa, se puede apreciar el turnismo que están ejerciendo merengues y culés en el fútbol en los últimos años.

El devenir de las últimas Ligas muestra un claro dominio del Barcelona, que está secundado por el Real Madrid y que entre ambos se disputan el poder, los títulos ligueros y la inmensa mayoría de los ingresos procedentes de los derechos de televisión. Primero y segundo de la Liga año tras año que deja huérfanos al resto de equipos, que contemplan la insultante superioridad de ambos conjuntos.

De hecho, la Liga no la gana un equipo distinto de Madrid o Barça desde la temporada 2003/2004, en la que el Valencia conquistó el trofeo. Es decir, siete temporadas en las que Real Madrid y FC Barcelona han 'bipolizado' los títulos ligueros: ¿se está convirtiendo la Liga española en lo que sucede en la Liga escocesa, en la que Celtic y Rangers se disputan el campeonato año tras año?

Además, el fútbol moderno y la televisión están fomentando que las distancias entre los clubes grandes y los no tan poderosos se amplíe, y por ello, ya hay clubes que han levantado la voz para tratar de frenar esas diferencias, como expresa en el siguiente video José María Del Nido, presidente del Sevilla:



Es decir, los ingresos de Madrid y Barça por televisión son mayores que los del resto, lo cual aumenta más si cabe la diferencia de potencial: ganan más dinero, con lo cual tienen más dinero para gastar en fichajes y por ello, pueden fichar a mejores jugares que le dan, a priori, un rendimiento mayor en lo deportivo, al ser jugadores de primer orden. ¿será posible un modelo económico en el que se limen las diferencias y los repartos televisión equitativos, o primará el modelo de las audiencias: Madrid y Barça son lo más visto y por ello deben ingresar más dinero?

Imagen de Wikipedia

sábado, 2 de julio de 2011

Aguante River

La Historia tiene estas cosas: siempre estás ahí, arriba, ganando títulos, cosechando éxitos y con una gran hinchada detrás que te alienta. Un eterno rival al que odias, sin el cual tu existencia no tendría sentido. Pero llega un momento en el que todo cambia: los resultados no llegan, los goles no entran y la paciencia se acaba. El desastre asoma y los nervios se apoderan de las personas: en una dinámica negativa todo sale mal.

Pero River es un club con mucha tradición y tiene que sobreponerse a todo. Un simple repaso a su Historia sirve para darse cuenta de su grandeza: en su estadio se han visto grandes gestas y goles de todos los estilos, como la mítica chilena del "principe" Francescoli:




Hay clubes grandes que han perdido la categoría a lo largo de la Historia, pero el caso de River es especial: aguante River. El club con la franja roja en el pecho desciende por primera vez en sus 110 años de Historia, lo que supone, sin lugar a dudas, un palo para el Club. Además, el Club Atlético River Plate posee más de 40 deportes federados y amateurs, uno de los mayores de toda sudamérica. Ha ganado más de 30 ligas en la Primera División argentina, la Copa Libertadores, la Intercontinental, la Copa Oro, ...

Ahora da igual el número de títulos que haya obtenido, el número de internacionales que haya aportado o la gran cantidad de estrellas que hayan reposado su alma en el estadio de los Millonarios. Da igual. Ahora solo se puede tomar oxígeno y retomar con toda la dignidad que se pueda. Otros ya cayeron antes, y han vuelto con energía en sus respectivas Ligas. Aguante River, pronto volverás de nuevo al sitio que te corresponde.

viernes, 22 de abril de 2011

¿Por qué necesitamos ser de un equipo de fútbol?

En mi afán por estudiar y comprender la necesidad que presentan los seres humanos por "ser parte de", me topo con el fútbol y sus enormes lazos metafóricos que atrapan a los aficionados. Éstos centran su vida en torno a "su" equipo de fútbol. La explicación identitaria en este deporte es compleja, y sería difícil sintetizarla en un texto como éste.

Sirva el siguiente vídeo como ejemplo de por qué necesitamos ser de un equipo de fútbol. El You'll never walk alone de la afición del Liverpool habla por sí solo:



Leo y observo todo cuanto puedo para tratar de explicar el por qué las identidades juegan un papel tan determinante en la sociedad. Es así como he conocido El fútbol o la vida (2003), en el que se recoge el pensamiento de Arcadi Espada* sobre la identidad, y que no tiene ningún desperdicio. Quiero compartir parte de ese texto:

[...]¿qué es lo único que cuando pronuncio 'yo soy' aún tiene sentido para mí? Les recuerdo: he intentado ser español, catalán, italiano, intelectual de París, barcelonés, argentino, andaluz, europeo, mediterráneo, etcétera, etcétera. Pues bien, yo soy del Real Madrid Club de Fútbol. Han pasado tantas cosas, ha pasado todo y ya no cambiaré. Estoy en la crecida de la edad y debo decir que es la única identidad que ha superado todas las pruebas [...]. Una identidad es aquello a lo cual le colocas una camiseta y siempre está guapo. A cualquier tipo de la vida, por muy ruin y zafio que sea, le colocas la camiseta blanca y reluce, reluce y se hace de inmediato inocente. Y eso es una identidad: una camiseta colocada, dispuesta, presta a disculpar cualquier atrocidad del destino [...].

–Mire, Espada –me dijo una vez Pablo Porta–, el fútbol es un deporte que no tiene ningún interés. Dese el punto de vista técnico es una cosa rudimentaria. Cuenta demasiado el azar, es muy poco espectacular y no requiere tampoco hombres especiales porque es muy fácil enmascarar la mediocridad entre once -diagnóstico-. ¿Sabe usted lo único que aguanta el fútbol? ¿Sabe usted por qué no ve nunca un partido entre Nigeria y Taiwan a pesar de ser los mejores del mundo? Pues no lo ve porque lo único que aguanta el fútbol, Espada, es ser de alguien. Así de claro y así de rotundo. Es decir, el drama que se desarrolla en la cancha no es entre técnicas, tácticas, espectáculo o estrategias, sino entre dos identidades. Ustedes me disculparán, pero estoy muy feliz, muy contento, satisfechísimo en suma, de que la única de mis identidades que haya logrado sobrevivir al paso de los años se vincule al fútbol.


Y sumergidos en ese deporte que no tiene ningún interés, millones de personas en todo el mundo saltan, cantan, ríen y lloran por "su" equipo, porque sí, amigos, se trata de "su" equipo. Como dice Carrión Mena (2006), el fútbol es una de las prácticas sociales de identificación colectiva más importantes porque trasciende su condición de juego para convertirse en un hecho total -social, cultural, político y económico- y porque rompe con las fronteras de su origen como actividad de ocio, circunscrita a un territorio y a un segmento social para convertirse en una actividad global.

*Puedes ver toda la exposición de Arcadi Espada en El cuento de la identidad.

miércoles, 23 de marzo de 2011

La importancia del rebote… y la suerte

“Pero mira que han tenido suerte”, se escucha tras la finalización de un partido. Apelamos a ella con una gratitud y una ligereza, que parece ser la verdadera culpable del fracaso, cuando en realidad, no es más que la mayor de las excusas. ¿Por qué cuesta tanto asumir una derrota?, ¿por qué es tan complicado ver que el rival ha sido superior, y lo único que se dice es que “han tenido suerte”?


Parece que al mencionar la suerte, la conciencia del futbolista o deportista se limpia, no tiene peso: han tenido suerte y punto. Con ello se justifica o se minimiza el impacto de una derrota, un mal partido o un gol. La suerte. En fin, mucho me temo que la suerte no se tiene, que se busca, y la encuentra aquel que está más concentrado en el juego, que está bien posicionado y que tiene su mente y sus sentidos puestos en el lance del juego.

En baloncesto, por ejemplo, el rebote es clave, y no se dice: “qué suerte han tenido, le han caído todos los rebotes”. Simplemente se tiene en cuenta como uno de los factores que explican lo bueno (o malo) que ha sido un partido para un jugador; así, los rebotes que captura el Gasol de turno le sirven para engrandecer los números que presenta en el partido. Entonces, yo me pregunto: ¿por qué en el fútbol no se tienen en cuenta los rechaces, como en baloncesto se tienen en cuenta los rebotes?, ¿acaso no es importante el estar bien posicionado en el terreno de juego y concentrado en el partido, como así sucede en el basket?

Hay cosas que no entiendo, y las excusas son esa clase de sinsentidos que parecen limpiar la conciencia de alguien que no ha hecho su trabajo como debiera: menos suerte y más rebotes.

Imagen sujeta a licencia CC / Autor americanistadechiapas

viernes, 11 de marzo de 2011

Tres puntos importantísimos

No deja de sorprenderme la gratitud con la que muchos periodistas hablan y escriben, como si no costara dotar de significado a las expresiones que, con el uso, pierden ese halo mágico que las engalana. Y para muestra un botón: "tres puntos importantísimos".


Parece ser que cada vez que se disputa un partido de fútbol, sea de la categoría que sea y enfrente a los equipos que enfrente, siempre hay en juego "tres puntos importantísimos". Como receptor, acudo estupefacto a la melodía de las ondas de la radio o a la literatura que desprenden los diarios deportivos para comprobar la frenética carga que se hace en el uso de esta expresión. Resulta que en cada jornada de Liga existen infinidad de "tres puntos importantísimos".

Una de dos: o todos los puntos que hay en juego en todos los partidos son importantes (perdón, importantísimos) o los periodistas son (perdón, somos) un pelín exagerados y por qué no, mediáticos. Basta con poner en San Google "tres puntos importantísimos" y en menos de un minuto vas a tener más de 400.000 entradas con esta expresión.
No se puede hacer del uso de los recursos un hábito, ya que se pierde la magia de las expresiones: las palabras se desgastan con el uso.

¿Acaso hay un partido que no sea importante? Es decir, si el reportero, periodista o locutor de turno no utiliza esta dicharachera expresión en su crónica, reportaje o noticia, ¿significa eso que el partido no es importante (o importantísimo)? Entiendo que en todos los deportes de competición lo que se quiere es ganar, y que siempre es importante hacerlo.

Pido un poco de conciencia a los encargados de hablar y escribir sobre el fútbol y sobre cualquier otro tema social y cultural, para no dejar huérfanos de significado a expresiones saturadas por el uso.

Imagen de wikipedia

martes, 1 de febrero de 2011

Si los extraterrestres hablaran ...

El fútbol está tan sumamente instalado en nuestras vidas, que no somos conscientes de lo que supone. Es decir, si un extraterrestre surcara desde su nave espacial los cielos de la Tierra, no vería otra cosa (al margen de la polución que desprendemos, por su puesto) que unos curiosos rectángulos que se repiten por doquier. Sí, los campos de fútbol.


Quiero compartir con vosotros una reflexión que hacen al respecto en una interesante revista digital: Razón y palabra. En el número 69, bajo el título "Deporte, Cultura y Comunicación", la revista nos lanza un texto elaborado por Jesús Manuel Rodelo Pérez y Wendy Anahy Armienta, que lleva como título El escuadrón aurinegro: identidad y representaciones en una barra de fútbol(equipo dorados de Sinaloa).

A continuación os rescato parte de la introducción, que versa así:

En la actualidad, numerosos investigadores de diversas disciplinas han puesto sus ojos en el futbol. Uno de los pioneros en reflexionar en torno a este deporte fue Desmond Morris en su libro The Soccer Tribe, (1981). En su obra. Morris, menciona que si una civilización extraterrestre llegara a la Tierra y la orbitara algunas veces para ver sus poblaciones, no podría dejar de notar que en todas las ciudades, e incluso en muchas poblaciones, existen esos rectángulos de hierba rodeados de gradas, todos prácticamente con las mismas medidas, las mismas líneas pintadas, las mismas estructuras en los extremos y generalmente sólo se usan una o dos veces por semana. Es algo que parece totalmente universal, que trasciende a todas las demás diferencias, y algo que ocurría incluso antes de que el fútbol fuera un negocio a los niveles que podemos apreciar hoy en día. El juego final de la Copa Mundial de la FIFA Corea- Japón 2002 tuvo una audiencia de 1.1 billón de televidentes. ¿Cómo explicarían los extraterrestres, siguiendo a Desmond Morris, el hecho de que 1.1 billones de sujetos detuvieran sus tiempos para ver un partido de fútbol? Definitivamente el patear un balón tiene un significado especial para los humanos, una obsesión que no se comparte con otras especies animales. Para Roemer (2008), el fútbol se halla fuera de la vida corriente. Se halla temporal y espacialmente limitado. Crea orden. El fútbol favorece la formación de grupos. Nos transporta fuera de lo normal y nos conlleva a un mundo lúdico y a la vez de extrema seriedad y entretenimiento” (p.p. 24-25).

No cabe duda de que el fútbol es algo más que un simple deporte. ¿O acaso eres un extraterrestre que todavía te preguntas qué engloban esos rectángulos?

Imagen de wikipedia

martes, 11 de enero de 2011

Messi fue la sorpresa de Oro

Cuesta entender por qué Messi ha ganado el FIFA Balón de Oro 2010. Pese a ser el mejor, sin duda, todas las apuestas y todas las quinielas reflejaban la victoria de uno de los españoles: Iniesta o Xavi. De este modo, cuando Leo escuchó su nombre, no se lo creía. Ni él ni nadie.


Pero, ¿por qué Messi ha sido la sorpresa?, ¿pero no hemos quedado que es el mejor jugador del Mundo? Vamos por partes. En primer término, sobran los adjetivos, y no solo calificativos, para encumbrar al que considero mejor futbolista del Mundo. Tiene todo lo que el fútbol puede necesitar: como futbolista en sí, no tiene rival. Bien, pero entonces, ¿por qué sorpresa?

Hay varios medios que ya anunciaron a bombo y platillo que el Balón de Oro de este año sería para Iniesta. En concreto, la Gazzetta de lo sport refleja en la portada de hoy que "Messi? noooo!", ya que según publicó este diario a principios de diciembre el Balón de Oro sería para Iniesta. Y lo aseguraban diciendo que le habían filtrado los datos de parte de las votaciones a su corresponsal en París, y éste, haciendo una extrapolación del número de votos que tenía (puesto que solo tenía una parte) manifestó que sería Iniesta el Balón de Oro.

Siguiendo con los votos, que son los que realmente "conceden" el galardón, podemos ver cosas interesantes. Para empezar, ni la FIFA ni France Football dejan claros cuáles son los criterios para las votaciones, que por cierto, ha demasiadas: periodistas, seleccionadores y capitanes son los que eligen. De este modo, los que votan no saben muy bien qué aspectos tener en cuenta. Entonces, lo curioso es que los principales seleccionadores y capitanes de las principales Ligas y países europeos han votado a alguno de los dos españoles (salvo Vicente Del Bosque, claro está). Es decir, los votos para Messi han tenido que llegar de países exóticos (tipo centroamérica o África). Y aquí es dónde entra en juego el papel mediático, transcultural y global que tiene el argentino, y que por desgracia todavía no han alcanzado ni Xavi ni Iniesta (y mira que están creciendo).

Lo que quiero decir con esto es que la inmensa mayoría de votos que ha recibido Messi no han llegado del "Primer Mundo", sino que han venido de la "Periferia", de esos países que no tienen todo el acceso mediático que disponemos en Europa y que lo poco que les llega es Messi, Cristiano Ronaldo, Madrid y Barça: nombres y equipos globalizados. Quizás, cuando el corresponsal de La Gazzeta filtró los datos, solo había tenido acceso a los votos europeos, ya que muy posiblemente el resto de países no los habían emitido.

Pero aquí no acaba la cosa: además de tener en cuenta el talento futbolístico en este premio, que insisto, para mí Messi es el mejor, hay que valorar cómo ha sido el futbolista en el año en el que se concede el Balón de Oro: es decir, 2010. Y aquí, amigos, me temo que Messi está por detrás de sus compañeros de equipo. El argentino no brilló en el Mundial, no metió gol, no dirigió a su equipo como sí hicieron Xavi e Iniesta.


Pero además, el fútbol tendría que haber sido justo con "La Roja": los tres últimos equipos que han ganado el Mundial han tenido la recompensa ese mismo año del Balón de Oro para alguno de sus jugadores: Cannavaro en 2006, Ronaldo en 2002 y Zidane en 1998 (todos ganaron, además, el FIFA World Player). ¿De verdad Cannavaro era mejor que Zidane o Ronaldinho en el 2006? Para colmo, ese año el segundo lugar fue para Buffon (doble reconocimiento para Italia por el Mundial).

Entonces, ¿por qué no se ha reconocido el mérito de "La Roja" en 2010?, ¿no se merecían Iniesta o Xavi el Balón de Oro?

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